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Inversi贸n sin fronteras


Jorge Su谩rez-V茅lez
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S贸lo uno era de muerte

4 de julio de 2008, 04:00 AM

El mes pasado el 铆ndice Dow Jones tuvo un desempe帽o peor al de cualquier mes de junio desde la 鈥淕ran Depresi贸n鈥, tocando su nivel m铆nimo desde septiembre de 2006.

Por si fuera poco, el 铆ndice S&P 500 ha bajado 12.5% en lo que va del a帽o.

Tratar de explicar qu茅 es lo que provoc贸 la baja puede ser no s贸lo ocioso, sino in煤til. Es como cuando dicen en las noticias que un tipo fue acribillado de cuarenta balazos, pero s贸lo dos eran 鈥渄e muerte鈥.

Lo relevante es la rigidez en el resultado final.

En mi opini贸n, la falla principal en el an谩lisis proviene de achacar la ca铆da reciente al alza en los precios del petr贸leo o de los alimentos, a la crisis crediticia o a la ca铆da en los precios de los inmuebles.

Todas estas son noticias ampliamente conocidas; y por ende descontadas hace mucho.

Los precios en el mercado accionario no reaccionan al pasado, pronostican el futuro.

Una ca铆da de tal magnitud en los precios de las acciones presagia que nos acercamos a un sinuoso camino.

驴De d贸nde pueden venir los problemas? Creo que, desafortunadamente, un candidato importante es el posible desplome en el gasto en consumo.

Como he dicho antes, con frecuencia se nos olvida la magnitud del gasto en consumo estadounidense, 72% del PIB de ese pa铆s y 17% del producto mundial, y el hecho de que 茅ste fue financiado con cr茅dito en los 煤ltimos a帽os.

Veamos por qu茅 es tan trascendente si esto ocurre.

Es importante recordar que cuando un pa铆s genera altos niveles de exportaciones, 茅stas son una fuerza expansiva 鈥搒e traducen en crecimiento econ贸mico- pues ingreso y riqueza que han sido generados en otro pa铆s se transfieren al exportador, que gana la posibilidad de originar nuevas fuentes de empleo, incrementar capacidad productiva, adem谩s de recibir monedas fuertes que beneficiar谩n su balanza de pagos.

En sentido opuesto, las importaciones generan un efecto contrario, presionan para que la econom铆a del pa铆s importador se contraiga.

La balanza de pagos estadounidense ha mostrado un constante deterioro en los 煤ltimos a帽os a partir de un d茅ficit comercial y en su cuenta corriente sin precedente, particularmente trat谩ndose de la econom铆a m谩s grande del mundo. Por un tiempo largo, se beneficiaron de importar bienes baratos que permitieron que la enorme clase media fuera a Wal Mart y se hiciera de infinidad de bienes de todo tipo a precios baratos, tomando provecho del modelo de crecimiento econ贸mico asi谩tico.

Las econom铆as asi谩ticas decidieron crecer en base a un modelo promoviendo exportaciones de todo tipo 鈥揾asta ah铆 todo va bien- pero le dieron una ayudadita manteniendo tipos de cambio artificialmente subvaluados.

Sabemos que lo eran al observar la casi obscena acumulaci贸n de reservas internacionales en las arcas de los bancos centrales de la regi贸n. El modelo, por otra parte, tambi茅n permiti贸 la exportaci贸n de presi贸n deflacionaria, vendiendo un n煤mero creciente de productos cada vez m谩s barato.

Pero entonces, a no ser que no entendamos nada, conforme las econom铆as asi谩ticas crecieron como la hiedra, las de los grandes importadores debieron haberse contra铆do. Esto no ocurri贸.

La econom铆a estadounidense mantuvo un saludable nivel decrecimiento, pero lo hizo debido al desmedido crecimiento del gasto en consumo.

脡ste se financi贸 con cantidades crecientes de cr茅dito. Se consumi贸 tanto que se lleg贸 al punto donde se estaba gastando m谩s de lo que se ganaba en ingreso, por ello se lleg贸 a niveles negativos de generaci贸n de ahorro a nivel nacional.

No es sorpresa, por ende, que est茅 habiendo los problemas que hay por el deterioro de la calidad de cr茅dito.

Sin embargo, ahora viene la fase opuesta del ciclo.

Se oye una y otra vez en los medios a 鈥渂rillantes鈥 analistas que pronostican que la situaci贸n econ贸mica no ser谩 tan recesiva pues el gasto en consumo se ha mantenido. Esto equivale a lanzarse del d茅cimo piso de un edificio y cuando se va volando frente al segundo piso ponerse a celebrar que hasta ese momento la experiencia no ha sido tan mala.

El consumo no ha ca铆do porque la gente ha preferido seguir gastando 鈥揷on la esperanza de que se trate de una crisis temporal- y para hacerlo se han ido comiendo lo que ten铆an de ahorro, y han recurrido a utilizar tarjetas de cr茅dito o cualquier otro tipo de pr茅stamo a su alcance; pero est谩n llegando al final de la reserva.

Es como cuando la aguja que indica cu谩nto combustible tiene su autom贸vil empieza a rebasar la rayita de vac铆o.

A no ser que la estaci贸n de servicio est茅 ya a la vista, es inminente que tendr谩 que bajarse a empujar.

D茅jeme ilustrarle lo que le digo con un ejemplo. El otro d铆a, aqu铆 en Nueva York, un amigo -que tiene un negocio de distribuci贸n de alimentos- me dec铆a que la situaci贸n de sus empleados ejemplifica el proceso que describo.

Durante a帽os, reservaron parte de su salario para aportar a su programa 401-K (un sistema de ahorro para el retiro), poco a poco fueron reduciendo sus aportaciones, el a帽o pasado dejaron de aportar, y este a帽o han estado retirando o pidiendo prestado contra lo que hab铆an acumulado. Lo malo es que ese recurso se va a acabar.

En este ejemplo hablamos del sector privilegiado, el que tiene empleo; pero conforme el desempleo crece, el proceso se acelera para quienes pierden su fuente de trabajo.

El gasto en consumo va a caer, no me cabe duda. Pero su ca铆da no ser谩 como la del p茅talo de una flor que con suavidad va sucumbiendo a la fuerza de gravedad, asent谩ndose con gracia encima del pasto. Ser谩 m谩s bien como un enorme elefante que se desmaya adentro de una cristaler铆a; provoca un desastre, mucho ruido, y de paso le cae encima a un par de inocentes que no lo ve铆an venir.

Los consumidores est谩n siendo asfixiados por una 鈥渢rifecta鈥, precios de los combustibles al alza, mercados de valores a la baja, y precios de los inmuebles en ca铆da libre.

El infame est铆mulo fiscal que lleg贸 a los bolsillos de los estadounidenses en los 煤ltimos meses se ha ido a pagar por llenar el tanque de combustible en el auto, o para pagar alimentos m谩s caros. Al final del d铆a, tendr谩 la misma efectividad que se lograr铆a d谩ndole un beso al tipo al que le est谩 dando un infarto.

Esta ca铆da contribuir谩 a lastimar al ya vapuleado sector financiero. A las heridas causadas por la debacle inmobiliaria ahora le seguir谩n otras originadas por los problemas en el cr茅dito al consumo.

Habr谩 problemas crecientes con tarjetas de cr茅dito, cr茅dito automotriz, cr茅dito a estudiantes, etc茅tera. Conforme esto ocurra, el capital de los bancos se seguir谩 esfumando, y tendr谩n que acceder a nuevos inversionistas. Pero a煤n pensando que los bancos tendr谩n como recapitalizarse, y creo que lo lograr谩n (aunque seguramente habr谩 consolidaci贸n entre los grandes y un alto n煤mero de quiebras entre los peque帽os), la escasez de cr茅dito se volver谩 en s铆 un importante lastre para limitar la posibilidad de que, por ejemplo, el mercado inmobiliario toque fondo.

La imposibilidad de ofrecer nuevamente altos niveles de cr茅dito hipotecario, y el evidente encarecimiento que habr谩 en el proceso para darlo (debido al nuevo entorno regulatorio) har谩n dif铆cil que aun muchos que est茅n dispuestos a comprar, tengan c贸mo hacerlo.

Al mercado de bienes ra铆ces le falta un largo rato por caer y, al hacerlo, nacer谩 la siguiente generaci贸n de propietarios de vivienda cuya deuda superar谩 el valor de su inmueble, y se arraigar谩 la imposibilidad de financiar consumo con l铆neas de cr茅dito garantizadas por los activos en manos del deudor.

驴Pero y qu茅 de los pa铆ses que crearon modelos basados en exportar satisfaciendo el voraz apetito de los consumidores en pa铆ses desarrollados? Pues estos ahora ser谩n afectados por otra 鈥渢rifecta鈥.

Tendr谩n crecientes dificultades para seguir exportando, 茅stas se incrementar谩n por el fortalecimiento de sus monedas relativo a las divisas para comercio internacional (d贸lar y euro), y sufrir谩n por un entorno de tasas de inter茅s al alza debido a la presi贸n inflacionaria internacional (y en otros casos, debido a la necesidad de muchos pa铆ses de financiar los subsidios que est谩n dando para el consumo de combustibles y alimentos con mayores emisiones de deuda p煤blica).

Conforme baje la demanda por sus exportaciones y las monedas asi谩ticas se fortalezcan, su demanda por materias primas se desacelerar谩 tambi茅n.

Cu谩nto y cu谩ndo se reflejar谩 en el precio de 茅stas es un pron贸stico complicado, pero tarde o temprano lo har谩, en mayor o menor medida.

Para los pa铆ses latinoamericanos que tanto se han beneficiado de ese proceso, est谩 llegando el momento de poner sus barbas a remojar.

Por todo lo que he dicho, estoy totalmente en desacuerdo con numerosos analistas -como Bill Gross de Pimco- quienes dicen que el refugio ante los severos problemas que enfrentar谩n las econom铆as estadounidense y europeas est谩 en el segmento BRIC (Brasil, Rusia, la India y China) y en mercados emergentes. Esto es algo as铆 como buscar protecci贸n cambi谩ndonos del segundo piso al tercero cuando un terremoto est谩 derribando la casa. En mi humilde (aunque el hecho de calificarla as铆 le quita lo 鈥渉umilde鈥) opini贸n, estos analistas est谩n acostumbrados a observar grandes econom铆as, como la estadounidense, que por su tama帽o son el motor de ciclos de expansi贸n o contracci贸n global, m谩s que las v铆ctimas.

Por ello, creo que ven los ciclos de desarrollo de las econom铆as emergentes como si tuvieran una autosuficiencia con la que no cuentan. Pero, si el refugio no est谩 ah铆, entonces d贸nde.

Creo que, en alg煤n momento, estar谩 en los mismos valores que est谩n siendo despedazados.

Las valuaciones de lo bueno se ajustan junto con las de acciones y bonos emproblemados. A veces, esto ocurre porque es en la venta de 鈥渓o bueno鈥 donde se tiene m谩s liquidez, y muchos inversionistas realizan ventas o por necesidad o por p谩nico. No me apresurar铆a a saltar a la piscina, pero me ir铆a cambiando de ropa.

Desafortunadamente, como siempre ocurre, los mercados tocar谩n fondo en medio de la tempestad arreciando y, por ello, se requerir谩 de mayor valor para entrar.

El premio ser谩 para quienes compren fij谩ndose en que la calidad de lo que compran, m谩s que buscando lo que m谩s ha ca铆do de precio; y para quienes lo hagan pensando en mantener la inversi贸n a largo plazo, en vez de tratar de especular buscando premios instant谩neos.

S铆, la tempestad econ贸mica va a arreciar y eso es lo que los mercados pronostican. Pero como todo buen navegante, hay que mantener el tim贸n firme y la vista en el horizonte; hay un largo trecho por recorrer.

Como he dicho antes, vendr谩n oportunidades de inversi贸n que no hemos tenido en d茅cadas. Hay que armarse de objetividad, pantalones, paciencia y meter las emociones al refrigerador.聽

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