FinanzasNoticiasOpinionInversi贸n sin fronteras › Quien tenga la culpa, que levante la mano
Inversi贸n sin fronteras


Jorge Su谩rez-V茅lez
FinanzasNoticiasOpinionInversi贸n sin fronteras › Quien tenga la culpa, que levante la mano

Quien tenga la culpa, que levante la mano

18 de abril de 2008, 06:35 AM

En los momentos dif铆ciles la receta m谩s f谩cil para aliviar la frustraci贸n es echarle la culpa de lo que ocurre a alguien, buscar chivos expiatorios. Esta natural tendencia ha ocurrido desde tiempo inmemorial.

En la situaci贸n econ贸mica actual en los Estados Unidos, por ejemplo, lo 煤ltimo que la gente afectada quiere escuchar es que algo de culpa tienen de lo que est谩 ocurriendo. Se les 鈥渇orz贸鈥 a tomar hipotecas que no deb铆an tomar, se les 鈥渆nga帽贸鈥 para que se endeudaran m谩s de lo que deb铆an, etc茅tera. Como si las personas fuesen inocentes corderos que van obedientemente al matadero si alg煤n truh谩n les gu铆a en esa direcci贸n.

Lo que es peligroso, sin embargo, es que los pol铆ticos aprovechen esa situaci贸n para tratar de ganar popularidad, a煤n a sabiendas de que el costo de hacerlo ser谩 asumir propuestas o soluciones que a largo plazo resultar谩n contraproducentes.

En la b煤squeda de culpables, los t茅rminos 鈥渓ibre comercio鈥 e 鈥渋nmigraci贸n鈥 se han vuelto algo as铆 como maldiciones, como insultos. Dentro de la contienda por la candidatura dem贸crata para la presidencia, el extremismo proteccionista y anti-inmigrante han alcanzado proporciones patol贸gicas.

Por otra parte, quienes han perdido su empleo no quieren escuchar que es posible esto haya ocurrido porque sus habilidades sean obsoletas, porque ha sido sustituido por una m谩quina o porque la rigidez de sus contratos sindicales los sac贸 del mercado.

Reconocer esa dura realidad invita a la reacci贸n rom谩ntica donde quisi茅ramos que nunca nadie perdiera su trabajo; de paso, que todos ganaran lo mismo, que tuvieran acceso a servicios de salud de alta calidad y sus hijos a educaci贸n de primera. Preferentemente que trabajaran 35 horas a la semana (a la europea) para tener buena vida familiar y dos meses de vacaciones pagadas al a帽o.

Pero despu茅s suena la alarma del despertador y nos encontramos con una realidad mucho m谩s dura y despiadada. En esta, las fuerzas laborales se renuevan, la obsolescencia se paga con la p茅rdida del empleo y se tiene que trabajar duro para salir adelante.

Se dice que quien no estudia historia corre el riesgo de repetir el pasado. Hoy es particularmente importante recordar lo que ocurri贸 en otros momentos similares a 茅ste cuando la gente clam贸 por realizar una quema de brujas como resultado de la tempestad econ贸mica.

Algunos historiadores han relacionado el desplome de la bolsa de valores de 1929 con el surgimiento de actitudes proteccionistas en los Estados Unidos al principio de esa d茅cada. La primera manifestaci贸n de 茅stas se origin贸 en el deseo de proteger a los productores agr铆colas 鈥搚 ganar sus votos- lo que llev贸 a la promulgaci贸n de la Ley Fordney-McCumber.

Esta ley encarec铆a la importaci贸n de los excedentes que finalmente los productores europeos empezaban a generar una vez que acab贸 la guerra. Los agricultores americanos, acostumbrados a los altos precios de la guerra, buscaron mantenerlos artificialmente poniendo impuestos a las importaciones.

La promulgaci贸n de esta ley tuvo un efecto catastr贸fico sobre las econom铆as europeas cuya producci贸n agr铆cola finalmente se recuperaba despu茅s del fin de la Primera Guerra Mundial.

Posteriormente, despu茅s del desplome de la bolsa, la situaci贸n econ贸mica del los Estados Unidos se deterior贸 en forma vertiginosa. En esa 茅poca, el centro hegem贸nico resid铆a en Inglaterra, pero hac铆a tiempo que el motor econ贸mico del mundo era Estados Unidos. Un alto n煤mero de empresas se declararon en bancarrota y, consecuentemente, los niveles de desempleo crecieron en forma explosiva.

Vino, entonces, la segunda oleada de proteccionismo. El clamor popular fue a favor de proteger a las empresas estadounidenses y a los empleos, de que por intervenci贸n gubernamental se tomaran medidas para limitar el impacto de la debacle financiera en la econom铆a real.

Dos 鈥渂rillantes鈥 senadores, Reed Smoot de Utah y Willis Hawley de Oregon, urdieron la soluci贸n que elevaba el sentimiento proteccionista al siguiente nivel: promulgaron una ley que impon铆a aranceles, impuestos compensatiorios, de hasta 60% para 3,200 productos importados. De esa forma, los consumidores estadounidenses tendr铆an que favorecer la demanda por productos locales.

La historia nos dice que la infame ley 鈥淪moot-Hawley鈥 es probablemente la m谩s da帽ina medida econ贸mica tomada en el siglo XX. Tuvo varios efectos la medida, a cual m谩s devastadores; hizo que los precios de los productos locales creciera en forma desproporcionada, provocando fuerte presi贸n inflacionaria y mermando a煤n m谩s el poder adquisitivo de la gente.

Lo que en ese momento era una incipiente recesi贸n local en los Estados Unidos se volvi贸 una depresi贸n, y la crisis fue exportada al resto del mundo que repentinamente perdi贸 la capacidad de tener acceso a la demanda generada por el principal comprador del mundo.

Adicionalmente, todas las econom铆as del mundo desarrollado decidieron responder poniendo tambi茅n impedimentos a las exportaciones estadounidenses, erigieron sus propias barreras comerciales. Las econom铆as europeas, en particular, perd铆an la capacidad para pagar la enorme deuda contra铆da como resultado de la Primera Guerra Mundial.

Numerosos historiadores y soci贸logos concluyen, a casi 80 a帽os del evento, que es la ley Smoot-Hawley una de las principales causas que explica el surgimiento del movimiento nacional-socialista en Alemania, y consecuentemente una importante semilla para la Segunda Guerra Mundial.

El que en este momento se clame por la revisi贸n o incluso por la cancelaci贸n del Acuerdo de Libre Comercio de Am茅rica del Norte (o NAFTA, por sus siglas en ingl茅s) y que parezca imposible la aprobaci贸n del acuerdo de libre comercio con Colombia (que debiera volverse el basti贸n de la econom铆a de mercado, ante las afrentas chapistas) es una aberraci贸n tanto en t茅rminos econ贸micos como pol铆ticos.

Nunca deja de sorprenderme que cuando se discute sobre globalizaci贸n o libre comercio siempre se hace 茅nfasis en el costo directo que 茅stos tienen en t茅rminos de p茅rdida de empleos o de cierres de empresas. La gente, sin embargo, no se pregunta sobre el enorme impacto positivo que tienen sobre los precios, incrementando el poder adquisitivo de los consumidores.

La l贸gica del comercio internacional es que si se permite que los pa铆ses se especialicen en producir aquellos bienes o servicios en los que tengan ventajas comparativas, los costos de 茅stos se reducir谩n conforme la eficiencia para producirlos y las econom铆as de escala se reflejen.

Ser铆a absurdo pensar que la soluci贸n a la p茅rdida de empleos en los Estados Unidos ser铆a cerrarse a toda importaci贸n proveniente del exterior, de tal manera que en vez de importar juguetes de China, por ejemplo, 茅stos volvieran a ser 鈥淢ade in USA鈥. Los precios de los juguetes se ir铆an por las nubes y, con certeza, los trabajos que se generar铆an recibir铆an el salario m铆nimo.

Esto nos lleva a la siguiente discusi贸n sobre el tema de inmigraci贸n. Los inmigrantes llegan a los Estados Unidos porque hay demanda por su trabajo. Si la pizca de algod贸n en California la hicieran trabajadores estadounidenses que recibieran salario m铆nimo y prestaciones laborales normales, pagar铆amos 500 d贸lares por una camisa.

Si recordamos que la tasa de desempleo hasta hace muy poco estaba a niveles de 4.4%, podemos tener la certeza de que ni siquiera ser铆a posible emplear gente sin que se tuviera que recurrir a sacarlos de otros empleos ofreci茅ndoles salarios m谩s altos. Esto provocar铆a altos niveles de inflaci贸n, y menor crecimiento econ贸mico que se detendr铆a hasta que la econom铆a se estancara durante un per铆odo suficiente para que se generara abundante desempleo para proveer de trabajadores de bajos ingresos al resto de las industrias. Con el proteccionismo y sin movilidad laboral nadie gana a la larga y, de una u otra forma, todos pierden.

Por otra parte, el impacto para otros pa铆ses que hoy se benefician de poder exportar sus productos a la econom铆a m谩s grande del mundo ser铆a tambi茅n considerable. La mejor forma de prosperar proviene de que la riqueza de unos retroalimente a la de otros. Una vez m谩s, esa es la l贸gica del comercio internacional.

Olvid谩ndonos de los beneficios morales de buscar un desarrollo internacional m谩s equilibrado, a煤n por razones absolutamente ego铆stas los pa铆ses ricos tienen que estar seriamente consternados por la existencia de pa铆ses donde impere la miseria y la ignorancia. 脡stos ser谩n siempre reductos para delincuentes y terroristas, y terreno f茅rtil para el surgimiento de extremismo e intolerancia.

El once de septiembre de 2001, los estadounidenses recibieron un importante recordatorio de que no est谩n solos en el mundo y de que no hay muros suficientemente altos ni ej茅rcitos tan poderosos que puedan permitir que un pa铆s viva en una isla totalmente al margen de lo que ocurra m谩s all谩 de sus fronteras.

Con respecto al tema migratorio, los estadounidenses tienen que recordar que hoy son lo que son por su condici贸n como pa铆s de inmigrantes. La historia de los Estados Unidos tiene una enorme importancia para el mundo siendo la de una naci贸n que surge de una revoluci贸n que no intentaba darle poder a un monarca o a un lider religioso, sino al pueblo.

La constituci贸n estadounidense es el ep铆tome de una modernidad que predica el respeto a los derechos del individuo ante la fuerza del estado, la igualdad y el derecho a 鈥渂uscar la felicidad鈥 no como principios religiosos, sino como verdades que por su elemental valor, son evidentes.

La prosperidad econ贸mica proviene precisamente de la migraci贸n de hordas de irlandeses, italianos, jud铆os, chinos, coreanos, centroamericanos, mexicanos que han migrado siempre huyendo de la falta de oportunidad en sus pa铆ses, y buscando la posibilidad de prosperar por su propio esfuerzo.

A largo plazo, lo que har谩 que los Estados Unidos siga siendo el mayor poder econ贸mico en este siglo XXI ser谩 precisamente su poblaci贸n heterog茅nea unida por el prop贸sito com煤n de buscar que las condiciones de la pr贸xima generaci贸n sean claramente mejores a las de la que la precede.

La riqueza cultural y la 茅tica de trabajo que proviene de esa amalgama de migrantes siempre, en mi opini贸n, rebasar谩 a poblaciones homog茅neas, cuya postura social proviene del derecho que les otorga el ser de ah铆.

Es precisamente ese rechazo al migrante y a quien es diferente lo que enterrar谩 cualquier posibilidad de uni贸n en europa, y acabar谩 condenando a las econom铆as de la zona europea a una sucesi贸n de mayores pagos de impuestos para menos prestaciones sociales, conforme cada vez menos j贸venes tengan que pagar por los derechos 鈥渋nalienables鈥 de sus padres y abuelos.

La ret贸rica populista anti-libre comercio y anti-inmigrante amenaza con provocar cambios que reducir铆an la capacidad de la flexible y poderosa econom铆a estadounidense de reaccionar despu茅s de la tempestad. En buena medida, el posible contagio del malestar estadounidense al resto del mundo tambi茅n depender谩 de la adopci贸n o no de estas medidas.

Hoy existen m谩s motores para el crecimiento econ贸mico mundial que, a diferencia de la situaci贸n hace ochenta a帽os. Es precisamente por ese motivo que es importante evitar que por perseguir monstruos imaginarios, le acabemos cerrando la puerta a quienes pueden ayudar a acelerar la salida del pantano en el cual estamos.

Las columnas, artículos, mensajes de foros y cualquier otro servicio provisto por Yahoo! en Español Finanzas tienen sólo un propósito informativo en materias de finanzas e inversiones y no deben ser tomados como asesoría al inversionista. Bajo ninguna circunstancia la información que se presenta en este contexto representa una recomendación para comprar, vender o retener valores. Los puntos de vista y opiniones expresadas en un artículo o columna corresponden exclusivamente al autor, Yahoo! no los comparte necesariamente, ni implican un aval de Yahoo! a ningún consejo o estrategia de mercado.

Columnas Recientes



Derecho de Autor © 2005. Yahoo! En Espa帽ol, Inc. Yahoo! En Espa帽ol, Inc.. Todos los derechos reservados.
Normativa de Confidenclidad - Condiciones para el Servicio


Cotizaciones retrasadas, si no indica lo contrario.
Hay un atraso de 15 minuntos para el NASDAQ y 20 minutos para NYSE y Amex. Tambi茅n vea los tiempos de retraso para otros mercados.

Las cotizaciones y otra infromaci贸n fueron provistas por proveedores iependientes que est谩n identificadas en la p谩gina de participantes de Yahoo! En Espa帽ol. El 铆ndice S&P 500 fue provisto por Comstock.

Toda la informaci贸n se prov茅e "tal como es" para prop贸sitos informativos solamente, y no para prop贸sitosnegociaci贸n o recomendaci贸n. Antes de iniciar una transacci贸n, te sugerimos que consulta tu asesor financiero para verificar la informaci贸n. Ni Yahoo! En Espa帽 cualquier proveedor independiente es responsable por errores, faltas o retrasos acerca de esta informaci贸n, o cualquier acci贸n tomada en relaci贸n con la informan contenida aqu铆. Ingresando al sitio de Yahoo! En Espa帽ol te compromete a no distribuir la informaci贸n contenida aqu铆.